Tres raras historias de coches eléctricos

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Tres historias de coches eléctricos que suceden en diversas épocas, pero todas muy anteriores a nuestros días, disfrutenlas

1.Coche eléctrico en Nueva York de 1911.

El empresario y químico escocés Robert Anderson es quien generalmente recibe el sobrenombre de padre del coche eléctrico. Entre 1832 y 1839 trabajó y presentó un prototipo que ofrecía una evolución de un carruaje tradicional alimentado por celdas eléctricas.

En 1888 aparece en Alemania el que es considerado como el primer coche eléctrico, el Flocken Elektrowagen, inventado por el inventor y empresario Andreas Flocken. Tenía el diseño de una calesa, cuatro ruedas, un motor de 0,7 kW, una batería de 100 kg y alcanzaba los 15 km/h. En 1899 el belga Camille Jenatzy rompió por primera vez en el mundo la barrera de los 100 km/h de velocidad, llegando hasta los 105,88 km/h.

coche eléctrico de 1911
coche eléctrico de 1911



En 1911, había varios fabricantes de automóviles eléctricos en los Estados Unidos, incluyendo Baker Electric, Detroit Electric, Columbia Electric y others. Su coste, que rondaba los $2,800 dólares era inasumible. Tenía un alcance máximo de unos 100 km y una velocidad máxima de 32 km/h.

Contexto: los coches eléctricos perdieron popularidad en la década de 1920 debido a la disponibilidad de gasolina más barata y la mejora de la tecnología de motores de gasolina.

2. Flocken Elektrowagen, el olvidado primer coche eléctrico

Pocos saben que el coche eléctrico es más viejo que la tos y que el primero se construyó allá por el año 1888. Se trata del Flocken Elektrowagen.

Andreas Flocken
Andreas Flocken

Mientras que en Mannheim (Alemania) Bertha Benz hacía sus primeros pinitos de conductora interurbana con el triciclo de ligroína de su marido a unos 250 km de allí, en Coburg, Andreas Flocken lanzaba al mercado el Elektrowagen, el primer vehículo eléctrico de cuatro ruedas destinado al transporte privado de personas. Era el 27 de septiembre de 1888, aunque la historia de los vehículos eléctricos venía de mucho tiempo atrás.

Andreas Floken y su vehiculo eléctrico 1888
Andreas Floken y su vehiculo eléctrico 1888

A principios del siglo XIX, el desarrollo de las máquinas de vapor habían permitido la construcción de todo tipo de motores que se aprovecharon para equipar medios de transporte, tales como barcos o locomotoras. Sin embargo tenían el inconveniente de ser motores grandes que dificultaban mucho su implantación en pequeños vehículos que sirvieran para un transporte privado, por lo que se buscaron alternativas. Una de ellas, la electricidad.

El transporte colectivo

El uso de la electricidad se destapó como muy eficaz en el transporte colectivo, sobre todo urbano (tranvías, metros y trolebuses), pero no fue hasta el desarrollo de baterías recargables que se vieron las posibilidades de su incorporación a vehículos pequeños. Paralelamente también se desarrollaban los motores de combustión interna, pero la dificultad del abastecimiento de combustible líquido, hizo que muchos ingenieros se centraran en el coche eléctrico.

Las primeras baterías

El descubrimiento de las primeras baterías de plomo/ácido recargables a partir de 1859 y su mejora con modelos de baterías más pequeñas y eficaces, hará que se hagan los primeros modelos a escala de lo que podría llegar a ser un vehículo autónomo eléctrico. Vehículo que vio la luz en 1888 con el Elektrowagen de Andreas Flocken.

Flocken, aprovechando el diseño típico de una calesa de caballos de cuatro ruedas descapotable, montó un pequeño motor de 0,7 kW y una batería de unos 100 kg, que transmitía la tracción mediante correas de cuero al eje trasero. El conjunto venía pesando unos 400 kg y era capaz de transportar un par de personas a la “espeluznante” velocidad de 15 km/h, convirtiéndose en el primer coche eléctrico documentado de la historia.

3.Encuentran abandonado el primer coche eléctrico de serie

se trata del EV1. Se fabricó entre 1996 y 1999. La empresa lo retiró del mercado subitamente

Los autos eléctricos no son nuevos. Los primeros datan de mediados del siglo XIX (el propio Ferdinand Porsche fabricó el suyo), pero fue recién a mediados de la década del 90 que una empresa se animó a producirlo en serie. Resultó un fracaso.

Destrucción masiva

La automotriz fue General Motors y lo llamó EV1. Lo produjo entre 1996 y 1999, cuando llamó a un recall y procedió a destruir todas las unidades, con la excepción de unas pocas destinadas a museos. Hasta ahí, la historia oficial, porque ahora se supo que un ejemplar sobrevivió ¡y está abandonado en un estacionamiento!

Coche eléctrico EV1 abandonado en un estacionamiento

Coche eléctrico EV1 abandonado en un estacionamiento

Se trata de un auto icónico porque pasó a la historia como el primer eléctrico producido en serie. Lo que hizo GM en su momento fue ofrecerlo mediante “leasing”, el conocido sistema de alquiler con opción a compra.

Coche eléctrico EV1 abandonado en un estacionamiento (vista trasera)
Coche eléctrico EV1 abandonado en un estacionamiento (vista trasera)

El motor eléctrico del EV1 entregaba 137 CV, con una autonomía que en la variante más poderosa rondaba los 200 kilómetros. Las hipótesis sobre la decisión de su abrupto final son varias, entre ellas el lobby de las petroleras y que los elevados costos de mantenimiento lo hacían inviable.

Tenía dos puertas, dos butacas y tracción delantera. Traía un cargador portátil para poder recargarlo en cualquier enchufe y otro para el hogar. Podía acelerar de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos.

Varios EV1 listos para compactar tars su retirada del mercado
Varios EV1 listos para compactar tars su retirada del mercado

Entre sus particularidades se recuerda que para arrancarlo se apretaban unos botones con números (una combinación). La noticia de que GM lo iba a destruir causó impacto en muchos clientes que lo querían

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